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LA CREACIÓN DE LOS NÚCLEOS POBLACIONALES PESQUEROS 

Será a partir del año 1900 cuando la pesca comienza a coger un peso específico dentro de las actividades económicas desarrolladas en el municipio. 

En los inicios del siglo XX, la producción pesquera era objeto de cambio por productos del campo en las zonas cercanas a la costa. De esta forma se obtenían huevos, gofio, verduras…, alimentos que complementaban su dieta. También el pescado se vendía, normalmente por las mujeres de la familia, entre los asentamientos cercanos.

Durante las dos décadas siguientes, el pescado moganero empezó también a distribuirse en Telde y Las Palmas de Gran Canaria. La producción era llevada por mar hasta Melenara, desde donde se repartía por carretera, ya fuera por medio de animales o en camiones, al casco de Telde y a la capital. En este caso, la venta ya no la realizaban fa- miliares de los pescadores sino vendedores profesionales que posteriormente liquidaban las ganancias a sus suministradores.

Ante la gran producción de pescado que se estaba realizando, tanto en la Playa de Mogán como en Arguineguín, las empresas de salazón deciden establecerse en el municipio para procesar el pescado en los mismos muelles donde son descargados.

Estas industrias ayudaron a la consolidación del sector pesquero en la zona, aumentando no solo la población vinculada a la pesca en los dos lugares ya referidos, sino también haciendo crecer de forma exponencial el número de capturas.

Las empresas de elaboración de salazones fomentaron la modernización de las naves de pesca, repartiendo entre los pescadores botes a remo y vela. A cambio, estos debían vender todas las capturas a la factoría que les había cedido la embarcación, al precio que ésta marcara.

En la década de los años 30 del siglo XX, de la mano de la factoría de Lloret y Llinares, se introduce en el sector pesquero moganero un nuevo arte de pesca: la traíña. Con él se podían aumentar las capturas de caballas, chicharros, sardinas y bogas, especies que hasta ese momento se pescaban a liña. Además, se empiezan a usar, para la pesca nocturna, las luces Petromix, que sustituyeron a los tradicionales mechones que alumbraban a partir de aceites de pescado o cebo.

Entre el año 1930 y hasta, aproximadamente, el inicio de la década de los 60 del siglo XX, la pesca moganera vive una etapa de máximo esplendor. Lo que en un principio fue una actividad marginal, pasó a convertirse en una producción enfocada a su total comercialización en manos de las grandes empresas de salazón que se habían establecido en el municipio.