EL SECTOR PESQUERO SE MODERNIZA
Los años 60 del siglo XX supusieron una nueva gran revolución para el sector pesquero de Mogán. En dicho periodo se inicia un proceso de motorización generalizada de los barcos pesqueros y se empiezan a usar nuevas técnicas de pesca lo que contribuyó a que el volumen de capturas aumentase.
Ese proceso de modernización en la flota coincidió con la mejora de los embarcaderos donde se descargaban las capturas y con el tímido inicio de las vías de comunicación con el resto de la isla, sobre todo con Las Palmas de Gran Canaria.
En la década de 1970 la aparición de la maquinilla de virado para levar las nasas fue el avance tecnológico más importante, sin embargo, la actividad pesquera en Mogán va entrando poco a poco en crisis. Por un lado, la llegada del turismo hace que se desvíe la mano de obra al sector terciario. Por otro, desaparecen las empresas de salazón al evolucionar los procesos de comercialización de las capturas, en especial por la generalización de camiones frigoríficos que podían trasladar las capturas a Las Palmas de Gran Canaria.
Estos cambios crean un nuevo mercado pesquero totalmente diferente al anterior, circunstancia a la que hay que sumar las nuevas normativas y requisitos para poder acceder a la profesión de pescador y las nuevas regulaciones sobre cupos de capturas y artes de pesca.
Las últimas décadas del siglo XX introducen en el sector pesquero de Mogán las nuevas tecnologías. Por un lado, se incorporan más y mejores equipamientos en los puertos (cámaras de frío, fábricas de hielo, elevadores, etc.) También se mejoran las condiciones para el mantenimiento de los barcos, instalando travelift y grúas, y la aparición prácticamente generalizada del plastificado de las embarcaciones con lo que se gana un mantenimiento más sencillo y práctico.
Las formas tradicionales de conocimiento de los lugares donde abundaban las especies a pescar fueron sustituidas por el empleo de ecosondas o radares. Por su parte, la triangulación con marcas ubicadas en tierra para señalar los lugares donde se instalaban las nasas, se empezó a abandonar a finales de los 90 de dicho siglo, iniciándose el uso de señales GPS para ese menester.
No obstante, todas estas mejoras tecnológicas no supusieron un aumento paralelo en las capturas. Entre 1969 y 2008 la abundancia de peces bento-demersales en la isla de Gran Canaria descendió en torno a un 90% debido a la pérdida de los caladeros norteafricanos y del espectacular aumento de la pesca deportiva.














